
Margarita Zingg y Robin Morales se encargan de la vestimenta de la opera en Caracas
Ambos diseñadores han logrado sintetizar la majestuosidad y el misticismo de los personajes a través de una propuesta textil que une la elegancia clásica con la vanguardia estructural. Esta colaboración no solo viste a los intérpretes, sino que construye la atmósfera visual necesaria para este estreno histórico en Venezuela.
Parsifal no es solo una ópera, es una obra contemplativa que trata sobre la compasión y la sanación, donde destaca la búsqueda de la pureza en un mundo herido. Wagner la definió como un ‘festival escénico sacro’ donde los personajes transitan entre lo terrenal y lo sagrado, por ello el diseño de vestuario no debía ser solo ornamental, sino que tenía que reflejar esa dualidad de la obra.
Wagner concebía sus obras como dramas musicales imbuidos de su propia visión filosófica, otorgándoles una profundidad que, a su juicio, superaba cualquier otra creación artística. Sobre esta complejidad, Margarita Zingg señala: “Lo más relevante para mí es que Richard Wagner, siendo un hombre ateo, desarrolla en Parsifal —su última ópera— un contenido claramente cristiano, y esto debíamos de alguna manera representarlo en el vestuario. En su momento, esto desencadenó un enfrentamiento con Nietzsche, con quien compartía los mismos principios filosóficos”. Tal era el carácter sagrado que el compositor atribuía a esta pieza que, durante años, prohibió su representación fuera del Bayreuth Festspielhaus, el teatro diseñado exclusivamente para su legado.
Por ello, resulta tan interesante la colaboración de ambos diseñadores, donde se une la trayectoria de Margarita Zingg -conocedora de la obra de Wagner y quien ya había trabajado en el diseño de vestuario teatral de la mano de Isaac Chocrón-, con la visión contemporánea de Robin Morales, cuyo sueño de diseñar para el ballet de alguna manera se hace realidad con esta propuesta de diseño de vestuario teatral.
Parsifal representa un reto monumental, no solo por su complejidad musical, sino por su carga espiritual y simbólica. Pensando en ello, la propuesta estética de Zingg y Morales traduce la mística wagneriana en texturas y siluetas que oscilan entre la rigidez del deber y la fluidez de la redención, de allí que la paleta de colores escogida en esta versión curada de Parsifal se centra en tonalidades tierra y grises, evocando la solemnidad y el paso del tiempo en absoluta coherencia con la atmósfera oscura y decadente de gran parte de la obra.
El binomio creativo: Admiración y Legado
Para Margarita Zingg, la elección de su aliado fue natural: “A Robin Morales lo escojo para acompañarme en esta aventura porque de los diseñadores venezolanos actuales es con quien me siento más identificada y me parece que tiene un gusto fantástico, es muy serio en su trabajo y me encanta él como persona. Tenía todos los atributos necesarios para hacer este tándem”.
Por su parte, el diseñador no se queda atrás en elogios y lo describe como un hito en su carrera: “Margarita, para mí representa tradición, pero también representa esa conexión con las nuevas generaciones de diseñadores; por lo que es un privilegio y un orgullo poder tener esta colaboración junto a ella. No solo por el ser un referente de elegancia yestilo de vida, sino por haber sido parte de esos pioneros que hicieron que hoy en día la moda hecha en Venezuela se mantenga en vigencia”.
El próximo 23 de mayo, la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño será el escenario de este encuentro cultural único. Será una oportunidad para explorar el legado de Wagner bajo la mirada de dos creadores que unen pasado y presente para hacer historia en el país con un trabajo -en palabras de Morales-, “hecho en casa con manos venezolanas”.
