
2 Noviembre 2025 - 12:00am
Turismo
Gestión del riesgo: La base invisible de una infraestructura segura
Estoy convencido de que la gestión del riesgo no debe verse como un requisito técnico, sino como una filosofía de planificación responsable
Por: Saúl Rodríguez Guevara
Especialista en Gestión de Riesgos y Rehabilitación de Infraestructura
Especialista en Gestión de Riesgos y Rehabilitación de Infraestructura
Cuando pensamos en infraestructura, solemos imaginar carreteras, puentes o edificios. Pero detrás de cada una de esas estructuras existe un elemento que rara vez se ve y que es, sin duda, el más importante: la gestión del riesgo.
En mi experiencia profesional, he comprobado que la prevención no es un gasto, sino una inversión. Cada dólar que se destina a reducir el riesgo antes de un desastre puede ahorrar diez durante la respuesta o la reconstrucción. Por eso, la verdadera ingeniería no comienza con los planos, sino con la evaluación de vulnerabilidades y la planificación preventiva.
He trabajado en proyectos donde la falta de estudios geotécnicos o de drenaje adecuados provocó el colapso de estructuras que, sobre el papel, eran perfectas. Esa experiencia me llevó a desarrollar una metodología de trabajo que combina la ingeniería técnica con el análisis de impacto ambiental y social, permitiendo diseñar infraestructuras más seguras y adaptadas a las condiciones reales del terreno.
Creo firmemente que la gestión del riesgo debe integrarse en todas las etapas del ciclo de vida de una obra: desde la planificación hasta el mantenimiento. No se trata solo de construir estructuras resistentes, sino de crear sistemas capaces de anticiparse y responder al cambio climático, a los fenómenos naturales y a los errores humanos.
En varios proyectos regionales, hemos implementado medidas como mapas de riesgo participativos, protocolos de monitoreo continuo y planes de emergencia integrados en la fase de diseño. Los resultados fueron claros: mayor durabilidad, reducción de costos a largo plazo y, sobre todo, comunidades más seguras.
Estoy convencido de que la gestión del riesgo no debe verse como un requisito técnico, sino como una filosofía de planificación responsable. Cada decisión de diseño —por pequeña que sea— puede marcar la diferencia entre una infraestructura vulnerable y una verdaderamente resiliente.
Gestionar el riesgo es construir futuro. Y ese futuro comienza cada vez que decidimos prevenir antes que lamentar.
